Precaución con los “ciberfraudes”

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Desde que el mundo es mundo muchas han sido las formas de estafa utilizadas para lucrarse a costa del “incauto”. Ello no ha cambiado con la aparición de las nuevas tecnologías, al contrario, los estafadores se han adaptado a los nuevos usos tecnológicos, desarrollando diferentes formas para intentar estafar a los internautas confiados.

Llega la navidad y esos intentos aumentan: correos que ofrecen artículos a bajos precios, ofertas de trabajo falsas, mensajes de servicios de entrega de paquetería, sorteos jugosos, cupones de ofertas irresistibles…La mayor parte de estas estafas llegan a través del phishing, es decir, de correo electrónico no solicitado, pero también lo hacen a través de páginas Web que se presentan como legítimas. Adicionalmente están aumentando el número de virus que afectan a dispositivos móviles, la publicación de post en redes sociales…es decir, cualquier medio que permita al “ciberdelincuente” la obtención de información sensible de los internautas, especialmente información personal y FINANCIERA que les permita posteriormente obtener un beneficio económico.

Las entidades bancarias constantemente repiten en sus comunicaciones que nunca nos van a solicitar ese tipo de información comercial a través de la red, del teléfono o del fax. Del mismo modo la Policía Nacional recomienda ser precavido con la información que se cuelga en las redes sociales y que muchas veces es aprovechada por los delincuentes para saber cuándo una casa está vacía.

  • Un tipo de fraude informático es el SCAM. Una de sus formas se realiza a través de ofertas falsas de trabajo. La estafa consiste en captar a través de una oferta de trabajo a domicilio y muy bien remunerada a personas interesadas en hacerla, cuando en realidad van a ser intermediarios para blanquear dinero obtenido a través de phising. A la persona captada, denominada “mulero” se le pide un número de cuenta, en el que se le ingresarán diferentes cantidades de dinero y posteriormente se le pedirá que lo transfiera al destino que el estafador le indique conservando un porcentaje en concepto de comisión. Sin ni tan siquiera sospecharlo, el mulero está siendo cómplice un delito y normalmente será denunciado directamente por los bancos o las víctimas.
  • Otra forma muy utilizada es la denominada “estafa nigeriana”: mediante este tipo de estafa se opta por ilusionar a la posible víctima con la obtención de una fortuna inexistente (una herencia de un pariente lejano, un premio de la lotería, un número de cuenta de un familiar fallecido en el extranjero…) y persuadirla para que pague una suma de dinero por adelantado y que condiciona el acceso a la ficticia fortuna. De esa manera, el confiado internauta, adelanta una suma, normalmente importante de dinero, a la espera de recibir una cantidad de dinero aún más importante pero que nunca llegará a obtener.

Estos son sólo dos ejemplos de los múltiples tipos de fraudes que existen, fraudes que además pueden y deben ser evitados utilizando el sentido común, no accediendo a contenidos de fuentes no fiables y siendo precavidos a la hora de facilitar nuestros datos personales y financieros en la red. No tenemos que olvidar que el “ciberdelincuente” seguirá adaptándose a las novedades tecnológicas.

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